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Muestra de Teatro encuentro en Medialab

En mayo 2, 2015, En Teatro Encuentro

Muestra abierta al público el miércoles 6 de mayo a las 18:00h. Dirigido a personas interesadas en conocer y/o poner en práctica esta técnica.

Programa

18:00h Presentación del proyecto de Teatro Encuentro: antecedentes, filosofía y experiencias (con Moisés Mato)
18:30h Actuación(es) de Teatro Encuentro abierta(s) al público
19:00h Diálogo y puesta en común

Maratón 2015

En abril 30, 2015, En Teatro Encuentro
Desde la Plataforma A Desalambrar os invitamos a la:
4ª MARATÓN INTERNACIONAL DE TEATRO ENCUENTRO
Rompamos los muros que nos separan”
Domingo 31 de mayo de 2015

En los países occidentales la cultura dominante agrede constantemente nuestra capacidad para relacionarnos. Se nos impone el individualismo, y la soledad es la consecuencia con todo lo que trae consigo: consumismo, depresión, falta de sentido vital, explotación, suicidios, miseria…
Según Alain Richard Una cultura de la noviolencia es ante todo una cultura de relaciones. (…)Merecer atención, ser digno de ser escuchado y de un verdadero respeto es cada vez más indispensable en una sociedad en la que las personas son consideradas a menudo objetos o productos.*
Queremos encontrarnos en torno a los temas que nos preocupan y dialogar sobre ellos. Porque creemos que el diálogo es el punto de partida para transformar la realidad. Y porque como bien dice una octogenaria actriz de Teatro Encuentro: de lo que no se habla, no existe.
 Junto con otros, podemos aprender a romper los muros invisibles que nos separan.
¿Qué texto me puedo preparar?
Desde la Plataforma A Desalambrar, tenemos como línea principal de trabajo la denuncia de las leyes que atentan contra la dignidad de las personas inmigrantes, por eso animamos a aprender el texto
“Un lugar”. Pero también trabajamos temas como la mujer (Mi abuela), la soledad (El laberinto y, Palabras), las personas que viven en la calle (El puzzle), la esclavitud infantil (La noche), os guetos en torno a la discapacidad (¿Imaginas?) o la enfermedad (El regalo).
Tenéis un abanico abierto de posibilidades en función de vuestras inquietudes y sensibilidad.
  • No es necesario tener experiencia en teatro. ¡Teatro Encuentro lo puede hacer cualquier persona!
  • Inscríbete para participar en los talleres, cursos y ensayos los días previos y así poder acercarse tanto a la filosofía como en la técnica de Teatro Encuentro. O como acompañante de actores/actrices.
  • Se llevará a cabo en distintas partes del mundo: Argentina, México, España (Madrid, Santiago de Compostela,…). Anímate a organizarlo en tu pueblo o ciudad!!!!
¡Y el domingo 31 de mayo invadiremos las plazas, calles y parques de encuentros!
Este y otros actos de la Plataforma A Desalambrar son gratuitos, gracias al trabajo económicamente desinteresado de muchas personas.
*”Pilares para una cultura de la noviolencia” – Alain.J.Richard
Para más información e inscripciones:
658 52 95 57 y 617 62 29 09
En Madrid:
  • Presentación de la técnica de Teatro Encuentro y de la Maratón el 6 de mayo a las 6h en Medialab Prado, C/ Alameda 15, metro Atocha
  • Curso intensivo de Teatro Encuentro el 16 de mayo de 10 a 20h en la Sala Metáforas, C/ Papagayo 8, metro Abrantes. Impartido por Moisés Mato, creador del Teatro de la Escucha. Precio: 50 €.
  • Quedadas para ensayos en función de la demanda y la disponibilidad de veteranos/as: para quien quiera ensayar tras haber hecho el curso intensivo y para quien no haya podido hacer el curso intensivo y quiera preparar un texto por su cuenta.

Taller de Teatro Encuentro en Paraná, Argentina

En marzo 4, 2015, En Teatro Encuentro

Nuestra amiga Chusa dicta un curso los días 11 y 12 de abril.

Más información clikando acá.

Teatro Encuentro 2015-02-13 15:04:00

En febrero 13, 2015, En Teatro Encuentro
El regalo
Teatro encuentro escrito por Moisés Mato para ser representado en hospitales.


Se propone la actuación a un paciente. Si acepta salimos de la habitación. La escena comienza entrando apresuradamente.

Uf ¡Qué tarde es! Lo siento, no sé dónde se me ha ido el tiempo. ¿Me perdonas?
Había previsto llegar a la hora pero finalmente todo se complicó.
No sé como explicártelo. Hay días que se va el tiempo sin que una se dé cuenta.
¿Pero me perdonas verdad? Sé que sí…Aunque quizás no deberías.

Mira. Te he traído un regalo. (Se lo da) Ábrelo.
No. Mejor no. No lo abras todavía… No lo abras… No lo abras nunca.

Me estoy liando. Creo que lo estoy estropeando todo. Soy un desastre.
Bueno, ya me conoces. Aunque te aseguro que soy peor de lo que te imaginas.
Es cierto.
¿Y por qué te digo esto ahora? Bórralo, olvídalo. No sé porque digo estas cosas.
No es que sea mentira es que no me parece adecuado. Tú estás aquí, en este lugar, con tus

problemas, y vengo yo y…

Hagamos lo siguiente: Voy a volver a salir y entro de nuevo. Te parecerá una locura pero no te puedes imaginar cuántas veces he deseado tener la oportunidad de poder volver a comenzar algo, especialmente un encuentro personal, con alguien como tú.
Permíteme.


Le pide el regalo. Se levanta y va hacia la puerta.

Te prometo que lo intentaré con todas mis fuerzas.

Sale. Pasados unos segundos entra sonriendo, despacio, esforzándose en parecer calmada.

Hola.


Se acerca y le da un beso en la mejilla.

Llevo un largo rato en el pasillo ¿Sabes? He llegado antes de lo previsto pero no me atrevía a entrar. Pensaba que quizás te sentías débil y necesitabas una palabra fresca, dulce, con la que aliviar tu alma. Y no estaba seguro de tenerla. Recordaba momentos, ¡tantos momentos!, en los que yo me sentía desvalida y me concentré en intentar descubrir qué es lo que esperaba cuando me encontraba en esa situación. Quería darte eso que deseaba que me dieran a mí cuando me hallaba presa del abatimiento. Descubrí lo difícil que resultaba vivir el momento, entregar todo en cada instante, no calcular. Calcular es una forma de entorpecer la amistad ¿Sabes?. Me hice consciente de todo ello y por eso me resistía a entrar.

Pero bueno, aquí estoy. Toma.


Le da el regalo, Le invita a abrirlo y espera a que lo haga.

Son semillas. No parece un gran regalo, ya lo se. Perdona mi torpeza si te sientes desilusionado pero deseaba expresar lo que no alcanzo a comprender pero que intuyo importante en este momento. Pienso en todo el tiempo que he perdido huyendo precisamente del tiempo. Esos tiempos que aparentemente no soplan a favor, que castigan la frágil fe que nos sostiene y no pocas veces socavan la esperanza. Tiempos muertos unas veces y dolorosos otras. Tiempos que quisiéramos borrar de nuestra existencia, … Tiempos malditos que sin embargo nos hacen crecer. Cuando nos derrumbamos por dentro somos más lúcidos, más realistas y también más humildes, alcanzamos una extraña sabiduría que en el momento no apreciamos pero que funda una nueva realidad en nuestro interior. Son como semillas. Semillas de una nueva realidad.

Te vas a reir. Pensé traer tierra, tierra fértil. Y una maceta, grande, muy grande ¿Te imaginas? Y una pala ¡de las grandes! Te iba a proponer plantar las semillas aquí en la habitación. Seguramente dejaríamos todo perdido y nos llevaríamos una buena reprimenda por parte del personal del hospital. Si me hubiera atrevido seguramente me costaría mucho más entrar en la habitación y decirte estas cosas. Seguro que lo liaría todo mucho más, más todavía. ¡Qué desastre!

Te dejo las semillas. Cada una puede tener un nombre diferente. Eso ya es cosa tuya. Yo me quedé con una. Una que llamo valentía. La valentía que necesité para venir a verte y mirarte a los ojos y decirte cosas que no me atrevo a vivir plenamente.

Teatro Encuentro 2015-02-13 15:04:00

En febrero 13, 2015, En Teatro Encuentro
El regalo
Teatro encuentro escrito por Moisés Mato para ser representado en hospitales.


Se propone la actuación a un paciente. Si acepta salimos de la habitación. La escena comienza entrando apresuradamente.

Uf ¡Qué tarde es! Lo siento, no sé dónde se me ha ido el tiempo. ¿Me perdonas?
Había previsto llegar a la hora pero finalmente todo se complicó.
No sé como explicártelo. Hay días que se va el tiempo sin que una se dé cuenta.
¿Pero me perdonas verdad? Sé que sí…Aunque quizás no deberías.

Mira. Te he traído un regalo. (Se lo da) Ábrelo.
No. Mejor no. No lo abras todavía… No lo abras… No lo abras nunca.

Me estoy liando. Creo que lo estoy estropeando todo. Soy un desastre.
Bueno, ya me conoces. Aunque te aseguro que soy peor de lo que te imaginas.
Es cierto.
¿Y por qué te digo esto ahora? Bórralo, olvídalo. No sé porque digo estas cosas.
No es que sea mentira es que no me parece adecuado. Tú estás aquí, en este lugar, con tus

problemas, y vengo yo y…

Hagamos lo siguiente: Voy a volver a salir y entro de nuevo. Te parecerá una locura pero no te puedes imaginar cuántas veces he deseado tener la oportunidad de poder volver a comenzar algo, especialmente un encuentro personal, con alguien como tú.
Permíteme.


Le pide el regalo. Se levanta y va hacia la puerta.

Te prometo que lo intentaré con todas mis fuerzas.

Sale. Pasados unos segundos entra sonriendo, despacio, esforzándose en parecer calmada.

Hola.


Se acerca y le da un beso en la mejilla.

Llevo un largo rato en el pasillo ¿Sabes? He llegado antes de lo previsto pero no me atrevía a entrar. Pensaba que quizás te sentías débil y necesitabas una palabra fresca, dulce, con la que aliviar tu alma. Y no estaba seguro de tenerla. Recordaba momentos, ¡tantos momentos!, en los que yo me sentía desvalida y me concentré en intentar descubrir qué es lo que esperaba cuando me encontraba en esa situación. Quería darte eso que deseaba que me dieran a mí cuando me hallaba presa del abatimiento. Descubrí lo difícil que resultaba vivir el momento, entregar todo en cada instante, no calcular. Calcular es una forma de entorpecer la amistad ¿Sabes?. Me hice consciente de todo ello y por eso me resistía a entrar.

Pero bueno, aquí estoy. Toma.


Le da el regalo, Le invita a abrirlo y espera a que lo haga.

Son semillas. No parece un gran regalo, ya lo se. Perdona mi torpeza si te sientes desilusionado pero deseaba expresar lo que no alcanzo a comprender pero que intuyo importante en este momento. Pienso en todo el tiempo que he perdido huyendo precisamente del tiempo. Esos tiempos que aparentemente no soplan a favor, que castigan la frágil fe que nos sostiene y no pocas veces socavan la esperanza. Tiempos muertos unas veces y dolorosos otras. Tiempos que quisiéramos borrar de nuestra existencia, … Tiempos malditos que sin embargo nos hacen crecer. Cuando nos derrumbamos por dentro somos más lúcidos, más realistas y también más humildes, alcanzamos una extraña sabiduría que en el momento no apreciamos pero que funda una nueva realidad en nuestro interior. Son como semillas. Semillas de una nueva realidad.

Te vas a reir. Pensé traer tierra, tierra fértil. Y una maceta, grande, muy grande ¿Te imaginas? Y una pala ¡de las grandes! Te iba a proponer plantar las semillas aquí en la habitación. Seguramente dejaríamos todo perdido y nos llevaríamos una buena reprimenda por parte del personal del hospital. Si me hubiera atrevido seguramente me costaría mucho más entrar en la habitación y decirte estas cosas. Seguro que lo liaría todo mucho más, más todavía. ¡Qué desastre!

Te dejo las semillas. Cada una puede tener un nombre diferente. Eso ya es cosa tuya. Yo me quedé con una. Una que llamo valentía. La valentía que necesité para venir a verte y mirarte a los ojos y decirte cosas que no me atrevo a vivir plenamente.

Fotos de la tercera maratón internacional

En junio 10, 2014, En Teatro Encuentro

Ecos de la maratón en Madrid

En junio 10, 2014, En Teatro Encuentro

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